Continuamente se da la razón a las hormonas cuando los estados de ánimo suben y bajan de manera continuada. Hoy, ayer, ya demasiado tiempo el gusano, la solitaria que parecía engullir todo tipo de ilusiones, ese animal que yo misma creé para relajar mirarme en el espejo, ése al que tanto anhelé durante años porque lo había apodado vida, ese mismo, me delata horrorizándome. La palabra que utilizaría es inconformidad. Inconformidad con todo, absolutamente todo. Esa larva que generó de forma simultánea mi estómago, con la que lloré de emoción cuando pasó de crisálida a mariposa, esa misma, carne de mi carne, ME REGALA UN ESPEJO, retándome a mirarme de nuevo.
Hoy no son lágrimas las que recorren mi cuerpo, es RABIA, no voy a obviar ningún tipo de calificativo porque sí, esa es otra de las palabras “políticamente incorrectas” en mi cerebro. Me alegró mucho introducir en mi vocabulario el cambio de difícil por apasionante sugerido en los cursos de clown, me aferré a corazón abierto. Por qué ahora les gana en combate la RABIA. He intentado rescatar mis piernas corredoras con las que tanto esquivé enfrentarme a dichas insinuaciones, pero, esta vez ha conseguido alcanzarme... No se si dentro de unos minutos se asustará de verme el careto reculando su posición de ganadora por el mismo camino en el que vino pero, ahora, este momento, mi piel exhuma RABIA.
Ángeles, arcángeles, universo, dioses, y a todo en lo que pueda aferrarme... Pido a grito pelado, ¡¡¡UN TRABAJO DIGNO CON EL QUE PODER DESARROLLARME, CRECER, AUMENTAR MI AUTOESTIMA, AYUDAR, SENTIRME CAPAZ Y DISFRUTAR EN LUGAR DE MAREARME!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Abril
EL CIELO LLORA deseos. Escribir con palabras lo absurdo. Así es como lo describirían algunos... Conecto con mis deseos, los rodeo; mareo el instinto hasta hacerle enfadar. ¡Reacción!. Continua elección. Divago dudando de cada palabra. Tengo que ayudar a esos dos energúmenos corazón y cerebro a que hagan las paces o...El amor, como Dios sugiere.
miércoles 14 de marzo de 2012
domingo 11 de marzo de 2012
LA CIUDAD ENCANTADA 10

Gonzal le contó que había sido asesinado, tal como relataba en sus pinturas. Al terminar la guerra civil huyó a las montañas con los maquis donde sobrevivió hasta 1950, ese año se enamoró de una mujer mucho más joven que él con quien tuvo una hija en La ciudad Encantada, allí vivió hasta que la falange diera con él y lo mataran... El único daño que hizo Gonzal fue ser un hombre cabal con sus ideas, sus únicas armas fueron siempre un maletín médico y un pincel con paleta. La mujer de Gonzal intentó defenderlo cayendo degollada antes que el. Al bebé lo internaron en el orfanato Mandarina de la Ciudad de Valencia. Isa, acordándose de la infancia de su madre en el orfanato entendió que Gonzal era su abuelo...
Abrió los ojos lentamente encontrándose tirada en el suelo del cementerio de la ciudad encantada con sus diez trabajadores alrededor reanimándola. En lugar de irse corriendo al reconocer las imágenes de las fotografías, había desfallecido contra el suelo. Se levantó algo mareada pero se repuso enseguida. Ese mismo día, al llegar a casa, llamó a su madre confirmando su estancia en el orfanato Mandarina dos o tres años.
Las visitas no se repitieron, el año transcurrió satisfactoriamente en el trabajo. Socialmente fue un año muy revuelto, la crisis económica acrecentaba a nivel mundial, recortes abismales en todas las administraciones públicas, los impuestos aumentaban anualmente un porcentaje jamás vivido, la gente comenzaba a salir a la calle a manadas reivindicando sus derechos. Isa pensaba mucho en la valentía de Gonzal. Le entristecía ver cómo todos los derechos por los que habían luchado sus antepasados se destruían rápidamente. Así que empezó saliendo a la calle demandando lo que tantas vidas había costado años antes.
miércoles 22 de febrero de 2012
LA CIUDAD ENCANTADA 9
Isa cayó derrotada en una de las sillas, la duda invadía su calma. Tal vez buscar ayuda sería lo más adecuado antes de quedarse sola en aquellos aposentos, aunque... Una especie de impulso la obligaba a quedarse. Pasaron rápidas las horas, pronto se hizo de noche. Isa peleaba por no caer rendida en la cama, estuvo un rato indagando por la casa, curioseando recovecos, armarios, cajones, para distraer sus párpados de cerrarse adormilados.
Tocaron las doce de media noche. Escuchó ruidos por la casa. Rápidamente subió a la planta de arriba para desvelar con sus propios ojos, una vez más, ancianos revoloteando por el espacio. Contrariamente a lo que ustedes pensarán, el miedo calmó en su corazón instantáneamente, aquellas personas casi reales, esas figurillas ancianas que recorrían pasillos, cuartos... eran incapaces de hacer daño a nadie, reconoció enseguida algunos rostros, muchos venían de la ciudad encantada, imágenes que una vez más se contoneaban delante suya como "Pepito por su casa", y así era. Pronto se encontraría con Gonzal y la mujer que entraban en su cuarto por las noches. Isa observaba sin dejar detalle boquiabierta, sin mediar palabra...
Tocaron las doce de media noche. Escuchó ruidos por la casa. Rápidamente subió a la planta de arriba para desvelar con sus propios ojos, una vez más, ancianos revoloteando por el espacio. Contrariamente a lo que ustedes pensarán, el miedo calmó en su corazón instantáneamente, aquellas personas casi reales, esas figurillas ancianas que recorrían pasillos, cuartos... eran incapaces de hacer daño a nadie, reconoció enseguida algunos rostros, muchos venían de la ciudad encantada, imágenes que una vez más se contoneaban delante suya como "Pepito por su casa", y así era. Pronto se encontraría con Gonzal y la mujer que entraban en su cuarto por las noches. Isa observaba sin dejar detalle boquiabierta, sin mediar palabra...
miércoles 8 de febrero de 2012
LA CIUDAD ENCANTADA 8

Se dirigió directamente a la pintura de la pared de la cocina buscando algún tipo de firma que le asegurara haber dado con un acecho importante. Un pez central parecía estar comiéndose un cadáver a la vista de otros omnívoros, se paró unos instantes en los relieves dibujados en las escamas del pez cuando descubrió el símbolo de la Falange Española de las JONS. No obstante, no era suficiente, debía encontrar algún tipo de pista que la llevara a afirmar que aquello era obra de Gonzal. Cambió de espacio, se acordó que en el cuarto de baño había una ilustración pintada en la pared de la ducha en la que un humano luchaba contra un tiburón, observó detenidamente el dibujo hasta que dio con la firma de Gonzal en uno de los colmillos del hombre ilustrado, corrió a la cocina descubriendo de nuevo su firma en el colmillo del hombre atacado.
TO BE CONTINUED...
viernes 3 de febrero de 2012
La ciudad encantada 7

Entró por la puerta sigilosa, el terror de aquella situación se transformó en una curiosidad tan grande que los minutos se hacían horas esperando la media noche. Si realmente Gonzal estaba intentando hablar con ella, ¿qué razones tendría? ¿por qué contactar con Isabel La Fuente? ¿Por qué no hacerlo con alguien más adyegado?¿por qué empezó todo en un pueblo cercano al suyo?¿por qué no en el suyo? y de nuevo, ¿por qué ella?
La espera se hizo demasiado larga e Isa calló rendida en la cama. Por la mañana, dándose cuenta que se había dormido dio un salto de la cama como si todavía tuviese oportunidad de encontrar a Gonzal, pero no fue así.
Esa mañana volvió a la biblioteca para profundizar más en las noticias leídas el día anterior, descubrió que además de médico era pintor. Un flasbag le hizo recordar las pinturas en la pared de la casa abandonada, de pronto encontró relaciones entre aquellas pinturas y Gonzal, según decían los periódicos, era un apasionado del mar. Casi todas las pinturas en las paredes de la casa hacían referencia al mar. Desde que entró por primera vez allí pensó que aquellas obras las habían realizado adolescentes del lugar con cierta dote artística pero, ¿y si fueran dibujos de Gonzal? Dejó de leer la noticia para volver al recinto.
to be continued...
jueves 2 de febrero de 2012
LA CIUDAD ENCANTADA 6
No se sorprendía de las palabras de Isa. La anciana reconoció haber visto con sus propios ojos a Gonzal por las noches acompañado de una mujer que no reconocía. Se acordaba de él en vida, un muchacho apuesto, nueve años mayor que ella. Desapareció muy joven, jamás se supo la causa aunque por las circunstancias de la época todo apuntaba al exilio o al asesinato de Gonzal. Quedó como muchos otros en el recuerdo de unos pocos, al no tener familia sus restos jamás fueron reclamados. Sin embargo, era una persona respetada en el pueblo, a pesar de sus ideas políticas, un día desapareció sin dejar rastro, nadie tuvo valentía de reclamar a un comunista. La anciana entró en su cuarto sacando de él un álbum de fotografías, abriéndolo señaló una fotografía en la que aparecía de fondo Gonzal. ¡Ese hombre era el anciano que entraba en su cuarto! Isa lo reconoció aunque mucho más joven, pero no había duda, era el.
Salió aturdida de la casa. Había dado con nombres y apellidos de uno de los visitantes. Respirando hondo cogió el camino a la casa abandonada.
to be continued...
Salió aturdida de la casa. Había dado con nombres y apellidos de uno de los visitantes. Respirando hondo cogió el camino a la casa abandonada.
to be continued...
miércoles 1 de febrero de 2012
La ciudad encantada 5

Por la mañana, la luz del día la tranquilizó. Quiso pararse un momento a pensar... Hacía dos días que había desaparecido, seguramente la debían estar buscando por toda la localidad. Volver le resultaría fácil si recurría a la policía, pero... Antes, debía saber por qué intentaban comunicarse con ella los muertos.Salió de la casa para buscar algo de comida, un buen desayuno era necesario en estas circunstancias.
Se hicieron las doce del medio día, aquel poblado era pequeño, lo había recorrido de cabo a rabo a la espera de algún tipo de intuición que le indicara por dónde seguir, cansada se sentó en una repisa, levantó la cabeza para apoyarla sobre el muro cuando divisó un cartel que ponía, biblioteca.
Se acordaba de las ropas que vestían los visitantes nocturnos, todos indicaban estar a principios del siglo XX. Buscó todo tipo de acontecimientos en este intervalo de tiempo. En los periódicos el suceso más repetido era la muerte de un tal Gonzal. Al parecer era un hombre muy respetado en su profesión, la medicina, y buscado por el régimen franquista por ayudar al bando republicano. En ninguna de las noticias aparecían imágenes, así era imposible reconocer rostros. Fotocopió unos cuantos archivos y salió en búsqueda de información directa, preguntar a la población sería de gran ayuda para ella.
Tras visitar varias casas sin respuesta una anciana la llamó desde lejos indicándole que se acercara, Isa se acercó curiosa, la anciana la invitó a entrar en su casa a tomar algo caliente, algo que aceptó al instante cansada de deambular por aquel lugar sin encontrar ningún tipo de respuesta.
La anciana le preparó un tazón de leche caliente con galletas, le puso un rato la estufa de butano junto unas mantas para que entrara en calor. Una vez estaba recuperada del frío, del hambre, se sentó enfrente suya comenzando la conversación. Le preguntó quien era, de dónde venía, cómo había encontrado el lugar,... Isa estaba desconcertada, aún así, respondió a todas las preguntas contándole todo lo sucedido. La anciana escuchaba atentamente hasta que Isa dejó de hablar. Transcurriendo unos segundos de cortesía, la anciana comenzó a contar.
to be continued...
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