La mujer caracola andaba en lugar de arrastrarse, pensaba e incluso se metamorfoseaba según su entorno, esto es comun de los animales, se llama adaptación al medio, pero, en el planeta tierra esta especie todavía era desconocida en el reino animal así que creció como un personaje extraño, ajeno, provocador del miedo que crea el desconocimiento.
En la carcasa de su chepa tenia todo lo necesario para la supervivencia, placas solares, comida, bebida, un tatami donde guarecerse y dormir... Cada año el caparazón crecía, con él ella cambiaba de cuarto. Muchos nombres se atribulleron para la mujer caracola pero el que más le gustaba era... La mujer caracola.
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